texto tesis (en proceso – carolina)

El pasillo

En la casa se suelen dar por determinados el carácter de los lugares y la distribución de estos. Se hace casi imposible configurar los espacios de otra manera, considerando cada uno como necesario y unifuncional, esto hace que no se tengan en cuenta otros valores y significados que pueden llegar a tener o adquirir estos espacios. Pienso en una parte de mi casa, el pasillo, a este se le puede considerar como un espacio que une dos lugares, algo así como un puente encerrado. Pongo un ejemplo: salgo de mi cuarto atravieso el pasillo y llego al cuarto de mi hermano, entonces puedo decir que mi cuarto se une al cuarto de mi hermano por medio de un pasillo.

Hace poco me encontré con un libro llamado Casa: Historia de una idea, este cuenta como fue el proceso de especialización de espacios en la casa, me interesé mucho en uno de sus capítulos en el que narra el surgimiento del pasillo: mas o menos entre el siglo XVI y XVII, se empezaron a dar grandes cambios en la forma como se pensaba el espacio habitacional, el principal cambio se inició en las casas de los nobles, donde por primera vez la alcoba se construyó pensando en un espacio intimo e individual, la nueva forma consistía en ubicar una alcoba conectada directamente a la otra y a la otra, así sucesivamente, si se quería llegar hasta la última había que atravesarlas todas. Evidentemente esta medida no era del todo satisfactoria, para esto la solución  fue resuelta por medio de la creación de pasillos. Lo que hizo el pasillo fue dar un nuevo orden, de cierta forma separando los espacios.                                                            Recuerdo donde vivía cuando tenía cinco años: era una casa gigante en la que compartía la habitación con mi hermano, recuerdo mi temor por los monstruos que veía en las sombras reflejadas en la ventana y los juegos que inventábamos para conciliar el sueño. A los pocos años nos cambiamos de domicilio, para ese entonces nuestro único miedo era qu e no nos dieran cuartos separados, cada uno quería privacidad, un lugar por separado, tal vez el lo deseaba con mas ansiedad (seguramente porque el era  mayor), yo aún pequeña solo imitaba su deseo de independencia. Ahora después de muchos años seguimos viviendo juntos, entre los dos compartimos un apto, con alcobas separadas por supuesto. No nos hablamos mucho, de vez en cuando conversamos o cruzamos algunas palabras, la verdad no tenemos muchas cosas en común, entre ellas un pasillo en medio de los dos. Lo cruzamos, lo atravesamos, lo recorremos, pero ¿realmente lo compartimos, lo habitamos?                                                                                                                                  Se me pasa por la cabeza una idea en apariencia descabellada, posiblemente no la lleve  a cabo, pero solo pensarla me parece un experimento divertido, la idea consiste en proponerle a mi hermano que durmamos por algunos días en el pasillo de nuestro apartamento. No se cual sería el resultado de esta experiencia,  es posible que nos sintamos incómodos y abandonemos el intento sin mas esfuerzos, pero también es posible que este puente encerrado se convierta por un momento en una especie de carpa o campamento, tal vez hablemos mas de lo usual y nos demos cuenta que tenemos mas cosas en común de las que pensamos, solo que la forma como habitamos nuestro espacio nos hace olvidarlas.

 

 

  

El fin

Anoche tuve un sueño bastante raro, muy relacionado con la conversación que tuve en la madrugada y algunas conversaciones de días anteriores. Me encontraba hablando con mi amiga Ana Paula mientras observábamos por la ventana de su casa, la panorámica nos mostraba  muchas personas, muchos carros pero con la particularidad que todo lo que veíamos se movía a una velocidad ridícula, caricaturesca, todo se movía tan rápido que no se alcanzaba a percibir nada con detalle, asombrada ella me decía que no entendía como se había llegado a tal velocidad, las personas ya no sabían que era caminar lo habían olvidado, solo se corría, las palabras no se identificaban eran murmullos, algo parecido al sonido cuando se acelera un video o se raya un disco, pero todo esto era cotidiano, plenamente normal, Ana me decía que no corriera que intentara recordar como era caminar, por que nunca se iba a llegar mas rápido por acelerar el paso, si esto me iba a privar de reconocer y observar lo que estaba a mi alrededor. Luego durante el mismo sueño, me encontraba sola en la cama, me levanté y observé por la misma ventana, pero algo pasaba en aquel día, la gente corría despavorida por que el mundo estaba en su fin y yo lo sabía, lo sentía, todos se dirigían hacia un mismo punto, era como un llamado donde todos sabían a donde tenían que llegar, o mas bien hacia donde huir. Me puse mis tenis y contagiada de la angustia y el miedo salí a correr al igual que todos, cuando vi a mi alrededor noté que algunos pocos, muy pocos comparados con la multitud estaban caminando, recordé lo que me había dicho mi amiga, empecé a imitarlos, comencé a caminar y se me quitó el miedo, sentí que no me era necesario correr, no existía el tiempo, (la noción de tiempo que conocemos) pero nadie lo notaba. Me llené de tranquilidad, sentí que por fin había llegado el día.

________

Aptos pero no aptos. 

Mientras cambiaba canales en el televisor, me encontré con unas encuestas del DANE y  me detuve a verlas porque me llamó la atención el tema. Era sobre La vivienda en Colombia, la investigación señalaba a Bogotá la ciudad con mayor número de viviendas tipo apartamento en relación al número de habitantes, con un 50.5% (la información me asombró por el porcentaje, sin embargo no explicaron a que se referían o que tan amplio era el rango del concepto apartamento) y continuaban citándola como la segunda ciudad con mayor número de viviendas de una sola habitación[1]. Seguí canaliando mientras pensaba en Bogotá, una ciudad recepcionista, un lugar de inmigrantes, cuyo espacio tiende o por lo menos parece agotarse, ser insuficiente, desparramarse y no contenerse, pero en contra de todo esto es posible que esté creciendo infinitamente, no hacia los lados como uno creería cuando ve que amplían vías y los límites se hacen mas lejanos,  si no hacia adentro, sobre si misma, se pisa, se pisotea, la única forma de ponernos todos en el mismo punto es acomodándonos o mejor aún cuadrándonos uno sobre el otro, hay que tener claro que para estar allí no es necesario ser conciente de la existencia de ese otro (de lo contrario podría empezar cambiando la frase cuadrándonos uno sobre el otro por: cuadrándonos el otro sobre uno).  Hace unos días estuvimos taladrando en el apto.[2]  para montar una estructura, debido al  ruido no estábamos hablando mucho. Decidí hablar conmigo misma,  me decía en silencio: ya casi son las 6 p.m. que vergüenza con el vecino, ¿Estaremos incomodándolo o incomodándola?, ¿Tendrá dolor de cabeza, que tal si sufre de migraña?, tal vez acaba de llegar del trabajo y quiere descansar. Me imaginaba del otro lado de la pared alguien malhumorado y refunfuñando por nuestro ruidoso taladro. Pero realmente, ¿Habrá alguien ahí? ¿Ya habrá llegado del trabajo? Tal vez trabaje de noche y esté por salir, ¿Tendrá hijos? ¿Algún bebé que no dejamos dormir y entonces el vecino(a)  ya no esté malhumorado(a) solo por el taladro si no también por el llanto del niño que no se duerme y no le deja salir? A pesar de todas estas dudas que me acusaban, no hice mucho esfuerzo para detenernos y seguimos taladrando un poco más. En ese momento pensé: las preguntas, las situaciones y los personajes imaginados podrían ser tan infinitos como los de una novela. Me evadí a mi misma diciéndome que tal vez el apartamento estaba solo, vacío y lo había estado por mucho tiempo. Lo cierto es que llevo mas de dos meses frecuentando este lugar y aún desconozco a mi vecina(o), si es que existe.






[1] La primera ciudad es San Andrés, me apresuro a suponer que es posiblemente cierto por las viviendas hechas para el turismo.

[2] Sólo por curiosidad, ¿Por qué la abreviatura de apartamento es apto? ¿Son realmente aptos los aptos? Ó ¿Qué tan aptos somos para los aptos?

 

 

 

Si no hay lecho, buscate un techo

si no hay lecho, busca un buen techo 

     <<La visión íntima se induce en proporción al abandono que sufre el dominio público vacío. En un nivel más físico, el medio impulsa a la gente a concebir el domino público como carente de sentido>>.

<<La intimidad es un intento de resolver el problema público negando que el público existe>>. Richard Sennett.

Hace poco leí en el periódico, un artículo que hablaba sobre la mirada de los cubanos hacia su país. El periodista en su afán por mostrar diferentes puntos de vista entrevistó personas de diversos oficios, entre estos un médico, un taxista, una ama de casa, un estudiante y un travesti. Este último contaba como se las arreglaba para tener encuentros íntimos con sus amantes. Mencionaba que en las casas de familia las habitaciones son espacios compartidos donde generalmente duermen más de 4 personas, es así como se ven en la necesidad de establecer horarios y turnarse para llevar a sus parejas y poder disfrutar un momento de intimidad. Muchas veces cuando algunos amantes no pueden esperar o no se aguantan las ganas, acuden a lugares inusuales para este tipo de encuentros recurriendo a jardines, terrazas o en su defecto se suben a algún techo de una casa, solucionando de esta manera la falta de un espacio privado. Esto, más allá de la anécdota me hace pensar en algo común en muchos lugares, en donde el individuo al ver reducido su espacio íntimo opta por apoderarse provisionalmente del espacio público.

¿Es posible que sólo cuando el espacio privado se hace tan pequeño e insuficiente, es cuando el individuo siente la necesidad de volver al espacio público? (…).

parablog43.jpg

Hace unas semanas compré unos ladrillos para maquetas, no sabia que construir con ellos, los guardé por un tiempo hasta que decidí construir un muro. Ahora ladrillo y colbón tengo un muro transportable para poner en cualquier lugar de la casa. Revizando entre mis apuntes encontré una cita resaltada que dice: “lo que caracteriza nuestra manera de construir ciudades es el amurallamiento de las diferencias que existen entre las personas, dando por sentado que dichas diferencias tienen mas probabilidades de resultar  mutuamente amenazadoras que mutuamente estimulantes”. Richard Sennett.

Lo que me gusta de mi muro, es que este no crece, no se multiplica, no se impone, es pequeño y frágil, pero me recuerda que al igual que todos los muros es inútil.

parablogweb3.jpg

Febrero 25

Ayer salimos en la madrugada con la iniciativa de tomar fotografías en diferentes sitios de la ciudad. La primera imagen que nos hizo detener fue una gigantesca torre en obra negra iluminada con una fuerte luz verde, parecía un tótem, un monumento a la desolación. Días antes a esta salida iba con mis padres por la avenida Boyacá mas allá de la calle 160, buscábamos un lugar que parecía esconderse de nosotros. En el intento por hallarlo, nos perdimos, no sabíamos como devolvernos en esa extensa avenida, el paisaje no ayudaba, todo parecía repetirse, torres, apartamentos, colmenas, panales, casillas, casilleros  y un camino que parecía llevarnos a ningún lugar…

6 comentarios para “texto tesis (en proceso – carolina)”

  1. no Dice:

    en blanco aún!

  2. novisibles Dice:

    En blanco no…en blanco y negro!

  3. novisibles Dice:

    Adri me gustaría saber que piensas de los textos que escribo en primera persona, si crees que funcionaría para la monografía?, por ejemplo en el del pasillo creo que la idea puede mantenerse aún si lo cambiara a tercera persona, creo que este tipo de detalles hay que tenerlos en cuenta para empezar a estructurar y unificar de alguna manera las partes que puede llevar el texto (para que quede bien chevere) ;)

  4. anónimo Dice:

    yo hago maquetas y hasta ahora las he hecho con caltón pluma, pero quiero cambiar y canstruirlos con ladrollos para maquetas, pero no lo sencuentro.

    ¿dónde los has encontrado?
    si alguien lee esto y puede responderme, por favor escribir a urbano_neri@hotmail.com

  5. Daniel Dice:

    Hola. Me ha parecido interesante tu entrada sobrel el pasillo.
    Podrías, por favor, indicarme en qué parte del libro se haya la explicación de su aparición? Me bastaría que me indicaras el capítulo, pues mi edición puede ser diferente.
    Muchísimas gracias.

    • novisibles Dice:

      Hola Daniel, lamentablemente no tengo el libro en mis manos, lo saqué de la bilblioteca y hace mucho no lo vuelvo a leer. No se de que año era esa edición. Pero recuerdo que el libro esta narrado cronológicamente, asi que puedes buscar en la parte donde habla del siglo XVI y XVII. Recuerdo que antes de la parte del pasillo, mencionan como vivian en casas de un único espacio, era un salón gigante y dormian cerquita a la cocina para calentarse. Espero que te sirva de algo para ubicarte en que parte del libro se encuentra.

Escribe un comentario